miércoles, 27 de junio de 2012

Mundo en el Siglo XXI


¿Cómo entender el mundo de hoy?, ¿cómo comprender nuestro planeta en el siglo XXI? Las interrogantes parecer difíciles de contestar, pero mediante la Geografía y la Historia pretendemos hoy tomar perspectiva y observar nuestro mundo, dentro y fuera de él.

Debemos entender, en primer lugar, que estamos inmersos en un Geo-sistema; en el cual hay insumos, procesos y productos; en aquellos procesos el fundamental el hombre hoy por hoy. El hombre desde siempre ha estado en un entorno, de él depende desde sus inicios, puesto que del mismo planeta extrae recursos y a su vez lo va transformando. Esto es a un nivel macro, pero lo que hoy se necesita a nivel mundial, es un desarrollo sustentable, que debe ser en y con equidad. Primero equidad entre los hombres, y en segundo lugar y no menos importante, en equidad y respeto con el medio ambiente. A eso aspiramos hoy como sociedades del siglo XXI. Éstas, pueden organizarse de modo rural (el campo) o urbano (ciudades); y es principalmente en las ciudades donde, actualmente, el ser humano tiene mayor presencia; esto, a raíz de la revolución industrial, con la mecanización del trabajo, se da una migración (movimiento de población) campo-ciudad; la ciudad, desde aquel tiempo entregaba oportunidades de trabajo; lo que entrega hoy, se da en una etapa post-industrial, o también llamada capitalista. Pero, ¿cómo entendemos a la población (compuesta claramente por hombres y mujeres? Gracias a una ciencia llamada Demografía, que pretende estudiar las dinámicas de población. ¿Dónde está este hombre que pretendemos estudiar? En la superficie terrestre, que no es más que el 39% e el norte, y un 18% en el sur del planeta; ahí, en esos pequeños porcentajes, encontramos al hombre, que se desenvuelve como un elemento activo en el medio geográfico, determinado por sus acciones en el territorio.

Existen factores determinantes para que el hombre se asiente en un lugar fijo. Estos distintos factores serán un patrón a repetirse desde el inicio de la historia, comprendida como el pasado humano, hasta hoy en día, en nuestras sociedades avanzadas, desde oriente hasta nuestro país en occidente. Patrones que no debemos ignorar en el resto de la lectura de este ensayo.

Los hay políticos, como lo es el desarrollo económico y tecnológico, la estabilidad político económica de una nación, las posibilidades democráticas de asentarse, etc. Es claro que el hombre no querrá asentarse en un lugar donde se viva en guerra, donde las masacres se viven a diario y donde las crisis económicas repercuten tan fuertemente. Donde hay una inestabilidad, el hombre en sí está mal, no se siente bien y no está en sí, le falta un estado de conciencia mayor para encontrarse consigo mismo; después de todo, a eso venimos al mundo, más allá de avanzar económicamente, más allá de lograr un desarrollo, venimos a mostrarnos como somos, humanos que son capaces de estar en un lugar y hacer historia, personal y global. Historia de familia, algo más íntimo y algo a nivel mayor, un hecho histórico importante y determinante para que se desarrolle algo mucho más macro que nosotros mismos.

También está el factor natural, que comprende el clima, las zonas climáticas con sus temperaturas favorable so desfavorables, los recursos que ahí se hayan, como lo es el agua, un suelo fértil para cultivas. Conocido es el caso de las primeras civilizaciones, los chinos, indios, egipcios y mesopotámicos se asientan cerca de ríos, las llamas civilizaciones fluviales, esto, porque asegura un elemento primordial para el hombre, el agua. Estamos compuestos en gran parte por agua y la necesitamos para vivir, su contaminación es grave para el ser humano, pero esto último es un tema a abordar líneas más adelante.

Por último, están los factores históricos, es un factor bastante relativo para cada territorio, pero tenemos ejemplos para dar. Un caso, es el de cómo se organiza la ciudad de Santiago, cuando llegamos acá todos nosotros, encontramos una ciudad ya creada, pero no está al azar; cuando llegó Pedro de Valdivia hasta el valle del Mapocho, tomó en cuenta las condiciones ambientales de la zona (factor natural) donde se pudiera desarrollar del mejor modo la población (factor político-económico); y diseñó junto con encargados de la Corona la ciudad de Santiago de la Nueva Extremadura, en forma de damero, las calles van paralelas o secantes, pero muy pocas veces rodean la plaza central. Así, el crecimiento de la ciudad se va dando conforme su diseño original y se logra lo que hoy conocemos como Santiago de Chile; claro, con una mixtura de otros elementos que fueron llegando a lo largo de la historia misma de nuestro país.

Ahora bien, este hombre que está determinado por su entorno y que a su vez lo va modificando y transformando, lo ha ido haciendo de distintos modos a lo largo de la historia. En la primera mitad del siglo XIX, y antes, está sujeto completamente a lo natural, se basa en una economía de agricultura y ganadería; esta primera parte podríamos titularla como una etapa Agropecuaria. En la segunda mitad del siglo XIX y la primera fracción del siglo XX, ya ocurrida la revolución industrial, el hombre se dedica a extraer materia prima, en algunas zonas, las más desfavorecidas de capital necesario, lo que hoy llamamos subdesarrolladas, esta etapa no se logra del mejor modo. Pasamos a la segunda mitad del siglo XX y el hombre coge la naturaleza para sus servicios, la riqueza la crea por sí y para sí, desde la naturaleza misma; en esta etapa y hasta hoy, se desarrolla fuertemente el rubro de los servicios, primando sobre todos el de turismo, ligado directamente a lo natural. El ejemplo puede ser claro; sin mucha intervención, Chile solventa muchos de sus gastos gracias al turismo, ciudades como Pucón, Villarrica, Puerto Varas, Puerto Montt, son atractivos conocidos en todo el mundo. El norte, con el desierto florido y el territorio más insular con las Torres del Paine y la Patagonia Chilena.

Recién hablamos de países desarrollado y otros subdesarrollados, en medio de ambos están los en vías de desarrollo o en desarrollo, simplemente. Un elemento importante que se toma en cuenta al momento de hablar de esas categorías, es el Crecimiento Poblacional; indicador que considera el Crecimiento Vegetativo, natalidad, mortalidad, mortalidad infantil, entre otros. Todos los países medidos, pasan por la Transición Demográfica; que son etapas de una población, en las cuales el Crecimiento Vegetativo se muestra como elemento que asciende en comparación con la Natalidad y la Mortalidad. Aquel crecimiento, es un desafío mundial, ya que es un fenómeno al que se ven enfrentados todas las naciones. Existen, frente a él, dos posturas. Los Pesimistas y los Optimistas. Los primeros vienen de la teoría de Maltus quien plantea a grandes rasgos que no alcanzarán los recursos, porque la población aumenta más rápida y progresivamente que los recursos alimenticios. Por otro lado, están los segundos; quienes se apoyan en las mejores en la agricultura, avances científicos y tecnológicos y así, se logrará cubrir la demanda de recursos alimenticios; el problema es uno y ya está detectado, la mala distribución y adquisición de estos mismos recursos. Aquí es donde surge el tema del Desarrollo con Equidad; donde, con menores costos económicos, sumados a una sociedad equitativa, se logra el abastecimiento justo y necesario para la población que demanda fuertemente hoy. Este Desarrollo con Equidad  aún no se logra principalmente por dos factores, primero por la falta de voluntad política y la falta de educación.

Pues bien, este hombre que está en un lugar determinado, también puede migrar, y ¿qué es eso?, es el desplazamiento poblacional, cuando se sale de un país se es emigrante y cuando se llega a uno, se pasa a ser inmigrante. Pero, ¿migran todos, o solo algunos? Migran principalmente los que pertenecen a la Población Económicamente Activa (P.E.A), personas entre 15 y 65 años, mujeres y hombres que pueden trabajar, lo que conocemos también como Bono Demográfico. Aquellos son los que migran principalmente en busca de nuevos empleos, con esperanzas de encontrar mejores trabajos y donde puedan ganar más de lo que ganan en sus propios países; aunque claramente, ello dependerá de los factores de atracción que tenga el país receptor, y de los factores de repulsión que tenga el país emisor. Así, se conformarán distintos tipos de migraciones; que serán según su duración (permanente, temporal, pendular o estacionaria); momento de desarrollo (histórico [colonias americanas, revolución industrial, éxodo de judíos, etc.] o actuales [conflicto árabe, por ejemplo]); también pueden ser según motivación del individuo (libre o forzadas), en este segundo grupo aparecen las masas de migrantes que son principalmente refugiados, de los que se hace cargo en su mayor parte, la ACNUR, perteneciente a la ONU.

Así, en un mundo donde existen las migraciones, países desarrollados y otros que no, se da el fenómeno en un inicio, y ya un hecho en nuestros días, llamado Globalización, que involucra aunque no lo quiera una pérdida de la identidad propia por adoptar la hegemónica, movimientos en contra, masificación del inglés, cambios tecnológicos, efectos en lo social, y n se puede dejar fuera lo económico; esto último, se hace latente en el caso de Chile, en un momento histórico irrefutable, que es la adopción del modelo I.S.I (Industrialización por Sustitución de Importación); esto a raíz de la crisis de 1929 en Estados Unidos; la economía de un país cae y se deben adoptar políticas provenientes del menos afectado (URSS), así, los países que en ese tiempo estaban comenzando a desarrollarse, toman la industrialización como medio para solventarse económicamente ellos mismos. El fenómeno de la globalización fue tan fuerte, que las tecnologías debieron comprarse a otros países, y el modelo fracasó en Chile, junto con otros factores, como la caída de pactos políticos y la influencia de Estados Unidos.

El año 1989 marca la diferencia en la polarización del mundo, ya no se está divididos entre capitalistas y comunistas, sino que ahora será entre los desarrollados, que priman en el norte del globo, y los que están en vías de desarrollo y subdesarrollados, en el cono sur del planeta. Entre estos polos, se da una interdependencia, en sentidos económicos, políticos y sociales; por parte del norte se da un neocolonialismo radicado en las mentes desde el imperialismo del siglo XIX. Este intercambio se da, en el sentido económico, en que los países desarrollado tienen filiales y también fábricas en los países en vías de desarrollo, uno gana con el producto, y el otro obtiene trabajos. Pero no en todos lados están las fábricas, también  hoy en día se da la agricultura, y ella estará determinada por el tipo de suelo que se dé en cada zona. Europa, por ejemplo, tiene alta producción, intensiva y eficiente, al igual que Japón; se diferencian ambas de EE.UU, en que en este prima la agricultura extensiva por sus llanuras, el conocido granero del mundo. Para que se de gran productividad, se gasta el suelo, para arreglar dicho problema, el hombre ha ido creando gracias a la tecnología, la llamada biotecnología, y un caso representativo de ésta son los transgénicos. Discusión abierta se da en este ámbito, puesto que se habla de que son dañinos para la salud, pero por un tema económico es preferible tenerlos. Ya están en las semillas y en las frutas, hay personas en países que tienen el monopolio de estos transgénicos, como es el caso de Monsanto y Von Baer en Chile.

Sin los transgénicos, se debe usar la tierra de sobremanera, y se prefiere usar fertilizantes, ello ensucia el agua; junto con esa contaminación, sumada a la de las industrias nos encontramos frente aun tema duro de tratar. El agua es fundamental para nosotros y sin ella moriríamos. El abuso de muchas industrias y empresas sobre ésta dificulta su pureza, o incluso, se ha llegado al robo del agua misma en lugares donde ya es un recurso escaso. No es desconocido el caso de Francisco Javier Errázuriz; quien robó agua de pozos que entregaban agua a todo un valle donde estaban asentadas personas que viven y dependen de la agricultura.

Eso es en lo rural, pero ¿qué ocurre con las ciudades? Últimamente nos encontramos ante el surgimiento de megaciudades, que tienen, según la ONU, población mayor a 8 millones de habitantes. Se ubican mucho en países en desarrollo, por un tema de oportunidades laborales, por las transnacionales, filiales de países desarrollados, fábricas dedicadas a un producto determinado, pero que no son nacionales, sino de naciones con recursos para instalarlas; muchas veces, mediante tratados de libre comercio (T.L.C). Pero estas megaciudades no son lo mismo que las ciudades globales o mundiales, éstas, son importantes a nivel mundial por un tema económico, en ellas podemos encontrar grandes puntos de transacciones que influyen, a corto y largo plazo, en todo el mundo, producto de la globalización económica; se ubican en el cono norte del mundo, en la zona donde priman los países desarrollados. Una tercera categoría aparece en nuestro planisferio, y son las megalópolis, que son uniones de distintas ciudades por el ámbito económico principalmente, como lo son Bostwash, Chippitts  y SanSan en Estados Unidos; Tokaido en Japón; Londresbeds en el Reino Unido; y Renena, en Alemania. Todas unidas por ser o bien zonas industriales como es el caso de las dos últimas de EE.UU, o el río Rhin en Alemania, punto del cual comienza a repartirse lo que llega a Europa por todo el continente.

Estas ciudades, hoy demandan de nosotros pues hay problemas a solucionar, como es la planificación urbana, la estructural espacial, los servicios urbanos y patologías que ocurren en ella; se habla, desde un tiempo a esta parte, de Ciudades Sustentables.

Así está el mundo hoy en día, necesita cambios y re-estructurarse en muchos casos; depende de nosotros, como profesores del futuro cercano crear conciencia en nuestros estudiantes y en nuestro entorno; y no es necesario salir a hacer cambios, es necesario partir por uno, por la tolerancia con el inmigrante, con la conciencia de lo que comemos, con el respeto al medio ambiente, nuestro hogar, que nos cobija y sin él, no somos nada. Debemos aprender aquello de nuestros pueblos originarios, tema que queda pendiente en este ensayo, respecto a su conexión no menor con la naturaleza, con la Pacha Mama. Somos de La Tierra, llegamos a ella y volvemos a ella, procuremos dejarla mejor de cómo la recibimos.

martes, 12 de junio de 2012

Chile, ¿el país de blanco o negro?

Últimamente en la televisión chilena hemos visto mucho esto de poner los opuestos muy claros en la pantalla. Lo vemos desde hace un tiempo con "Mundos-Opuestos", don se ponen en la pantalla "mundos" en los cuales se vive en miseria e incomodidad y por otro lado en la ostentación y despilfarro de comida; no quiero hacer un juicio de valor respecto al despilfarro de alimentos, sino que en realidad a lo que está más allá, al hecho de poner algo moderno de un lado y lo precario (tecnológicamente hablando) del otro. 

Luego avanzamos en el tiempo (corto plazo de este año) y nos encontramos con "Pobre Rico", una teleserie que es trasmitida a las 20 horas por el canal nacional, o del Estado. También queda plasmada la idea de los opuestos muy claro, la radicalización (en un sentido apolítico de la palabra) para así poder captar más público. 

Por último, en esta semana se estrenó "Dama & Obrero", una teleserie, también del canal del Estado de Chile, que va a la hora de almuerzo, donde de igual modo que en los programas anteriores, se ven radicalizados los roles sociales que puede llegar a cumplir cada quien. En este ejemplo final, está el obrero atípico chileno, el guapetón estadounidense, ese revolucionario que es capaz de hacer todo lo que sea posible por estar con su amada, algo bastante alejado a la realidad chilena, por distintos factores, y uno de esos tantos es que fuimos conquistados y posteriormente colonizados por un grupo de españoles, no de estadounidenses, por mucho que la conquista económica anunciada por Diego Portales a uno de sus amigos mediante una carta, ya se viera venir hace años y se hace efectiva hoy desde la apertura económica del país; materia a analizar en otro artículo más adelante.

¿A qué quiero llegar con estos pequeños análisis de programas de la televisión? La respuesta no es de tan difícil entendimiento. 

Somos un país mestizo, es un hecho irrenunciable e innegable; pero al parecer los medios de comunicación masiva así no lo ven, tal vez porque no leen de historia, tal vez porque la historia que leen es crónica, o incluso, quizá porque lo que entienden por historia no es más que nacionalismo puro. 

El país puede estar en crisis económicas cada cuatro años, el país puede estar en crisis políticas cada cincuenta, pero el país no puede estar con crisis sociales cada vez que uno se siente a ver el panorama nacional. El país no puede buscar un norte (como bien dice un compañero de carrera) si en realidad no sabe dónde está parado y menos de dónde viene. Hay que asumirse como chilenos. Ese resquemor de querer ser español, ese ideal que jamás se puede lograr porque ya no se pudo, ese ir y rebuscar en los antepasados y muy a lo lejos asumir que algún pariente vino directamente desde España. Ese país no me gusta verlo, de a poco me gustaría ir cambiándolo y poder comenzar a buscar en una que otra acta los apellidos mestizos, los que en realidad son y no es necesario mentirse buscando parientes europeos. Quiero que se dejen de adquirir imágenes yanquis para decir que el obrero chileno es sensual, que la carabinera uniformada es sexy y algo provoca, porque aquellas imágenes no existen en Chile y se intenta poner cada vez más y más en el inconsciente colectivo de nación. Quiero ver que algún día la masa (hoy no pensante) de chilenos se logre asumir como mestizos, como una mezcla, que va más allá de la sangre. Y como tanto le gusta decir al profesor Rodolfo Urbina (con justa razón, claro) somos un país que mezcla los olores de España, esa tradición histórica de lucha de heroísmo, de querer ir y combatir y lograr más y más; pero ello no va solo, va con una tradición de amar lo natural, la tierra y a la Tierra en una cosmovisión más araucana, más pachamámica si se prefiere otorgar un nombre más americano. Chile, junto con gran parte de América Latina, es una mezcla indisoluble de olores europeos y americanos, de pasiones, de sentimientos, de formas de ser, de formas de aprender; una mezcla que se ve en la comida, en la forma de vestir y de hablar. Asumiendo esto, podremos ser realmente desarrollado, y no en lo económico, necesariamente; sino que en un nivel mental.

Para lograr lo anterior, darnos cuenta que somos dos en uno y no uno de uno dejando lo "peor" de lado, necesitamos de gente que piense, y esa gente que piense tiene que enseñar pensando a gente joven que hay que hacer pensar. Esto se logra siendo profesores, buenos profesores, lo de la mezcla, lo podemos hacer más grato y cercano como profesores de historia y geografía; es un deber, es una pasión por demostrar que somos una mezcla indisoluble de sangre olor y pasión.